COVID-19 Radiografía de un barrio cubano en ‘aislamiento’ JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana

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Radiografía de un barrio cubano en ‘aislamiento’

JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana

Una barriada cubana en cuarentena por casos de Covid-19 no se parece en nada a lo que suele mostrar el Noticiero Nacional de Televisión. El “desorden del aislamiento”, en contradicción con la narrativa de los reportajes televisivos, se convierte en terreno para la batalla campal entre vecinos, funcionarios del Consejo de Defensa Civil (CDC), dirigentes de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y la Policía.

El pasado viernes 29 de enero, los residentes de gran parte del consejo popular Los Sitios amanecieron cercados por carpas y vallas delimitadoras, custodiadas por elementos de la Policía Nacional (PNR). El Gobierno municipal de Centro Habana, tras ser notificado de un presunto brote de Covid-19, decretó el aislamiento total de la zona, pero más de la mitad de sus habitantes no fueron informados por sus respectivos CDR.

“Ninguna autoridad de la Defensa Civil, de la Dirección Municipal de Salud o del Gobierno me notificó de nada”, aseguró Loli, presidenta de un CDR, quien cuestionó que, más allá de la desinformación, “ni siquiera garantizaron lo básico porque no todo es aseo personal y una bandeja de pollo”.

“Me enteré de que estábamos aislados por la mañana, cuando fui a comprar pan para el desayuno de mis nietos y más de 30 personas discutían con la funcionaria de Defensa Civil en la intercepción de Manrique y Reina”, relató.

La funcionaria “solo tenía la mitad de la información y su única respuesta era que nadie podía salir ni entrar”.

El módulo (uno por núcleo familiar) que las autoridades ordenaron para el aislamiento, consistió en cuatro bolsas de detergente de 125 gramos, dos bandejas de piezas de pollo y dos jabones Lux, por el precio de 168 pesos.

Al menos a una docena de trabajadores, que tampoco habían sido avisados en sus respectivos CDR sobre el aislamiento, no se les permitió salir del cerco. Según explicaron los funcionarios de Defensa Civil, en sus respectivos centros de trabajo tenían que emitirles una carta justificando que eran “imprescindibles” en sus puestos laborales. De ser así, los dejarían asistir.

“Pero, ¿cómo mi administrador iba a saber que Los Sitios estarían aislados, cuando ni siquiera lo sabía yo? ¿Cómo me haría llegar esa carta?”, cuestionó Luis Alberto Donate, quien dijo ser empleado de un centro de elaboración de alimentos.

“Por otra parte, el desorden ha sido impresionante. Los altercados están a la orden del día porque el aislamiento cogió a todos por sorpresa y con la despensa vacía, como cualquier fin de mes en una familia promedio. Lo poco que se abastece llega en la tarde noche y, por supuesto, se arma la aglomeración y el jaleo. Los particulares no están vendiendo tampoco porque no tuvieron tiempo de abastecerse. Esto es lo más cerca que he visto de un campo de concentración”, opinó Donate.

“¿Usted quiere que se arme una protesta masiva?”

Un oficial de la Policía que custodiaba uno de los puntos de control, tuvo que mediar en una aireada discusión entre la encargada de Vigilancia de un CDR y la presidenta de otro. La primera estaba empeñada en evitar que una veintena de jubilados hiciera la cola en un punto de venta estatal de productos agropecuarios.

“Los ciudadanos sí van a hacer la cola mientras guarden la distancia requerida porque no existe ninguna contravención en ello”, le dijo el oficial de Policía a la encargada de Vigilancia.

“Según todos aquí, no se les ha garantizado casi nada de lo que se supone deban suministrarle a una zona aislada. Mientras se cumpla con la distancia social adecuada, el establecimiento puede vender y los ciudadanos pueden comprar. ¿O acaso usted quiere que se arme una protesta masiva aquí?“, añadió oficial bajo los aplausos de los ancianos.

En un recorrido por varias cuadras de la zona aislada DIARIO DE CUBA pudo constatar que cada CDR tenían interpretaciones diferentes de las medidas e indicaciones del Gobierno municipal y las autoridades de Salud Pública.

“Todo el mundo tiene versiones distintas y, en medio de todo, no aparece nadie con la autoridad suficiente y la información correcta. A este paso nos pasaremos dos meses en aislamiento”, dijo Wilfredo Tápanes, reparador de colchones, en referencia a que ningún personal médico, “al menos en esta cuadra”, se ha personado para realizar las pesquisas pertinentes.

“¿El Covid-19 se quita solo? ¿Cómo sabremos en realidad dónde está concentrado el foco que provocó el aislamiento? ¿Cuánto va a durar el aislamiento?”, preguntó Tápanes a un funcionario de Defensa Civil que controlaba la venta de módulos en una de las carpas y que se limitó a declarar: “No tengo esas respuestas”.

Con más de 30 años como fumadora, Dora Guzmán aseguró que rompería el sitio “porque mis cigarros se me acaban mañana y nadie es capaz de decirnos hasta cuándo va a durar este experimento”.

“Amablemente, le pregunté a una trabajadora de la Defensa Civil si tenían previsto vender cigarros en la carpa, y categóricamente me respondió que ese no era su problema y que los cigarros no son un producto básico ni imprescindible. Le dije que prepara un talonario de multas porque mañana saldré a buscar mis cigarros por mi santísima voluntad”, dijo Guzmán.

Decenas de madres trabajadoras de otros territorios de Centro Habana se vieron afectadas por el aislamiento de Los Sitios. El círculo infantil Nené Traviesa, ubicado dentro de la zona cercada, fue cerrado temporalmente.

“Tendré que ausentarme del trabajo el tiempo que dure el aislamiento porque el Gobierno de Centro Habana tampoco previó la reubicación de los niños en otro círculo, y se negaron a emitirnos una carta para justificar ante la administración de nuestros trabajos. Mejor que aíslen a La Habana completa, porque en definitiva la afectación del aislamiento de Los Sitios perjudica a todo el municipio”, dijo una de las madres afectadas.

COVID-19 Los hospitales y las morgues de Santiago de Cuba están colapsados ALEJANDRO ANTONIO TORREBLANCA | Santiago de Cuba

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Los hospitales y las morgues de Santiago de Cuba están colapsados

ALEJANDRO ANTONIO TORREBLANCA | Santiago de Cuba

El desastre sanitario en la provincia de Santiago de Cuba relacionado con la pandemia de Covid-19 ha hecho colapsar hospitales y morgues, mientras las autoridades siguen reconociendo pocas muertes por la pandemia.

Durante un recorrido por la segunda ciudad en importancia en la Isla, DIARIO DE CUBA constató que, en la residencia estudiantil de la Universidad de Oriente, acondicionada para el personal que sale de las “zonas rojas”, falleció un médico y otros 20 están enfermos, sin que esta información se publique en los partes diarios que ofrece en Ministerio de Salud Pública.

Envuelto en secretismo permanece asimismo el deceso de una operaria de la línea de sueros parenterales del Laboratorio Farmacéutico de Oriente, que participó en la primera etapa del ensayo clínico del candidato vacunal Abdala, desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, dijeron allegados de la fallecida y trabajadores de la planta.

El turno de trabajo que tuvo contacto directo con la fallecida está en cuarentena y crece la incertidumbre entre los “escogidos” para participar en la segunda fase del proyecto, que básicamente pertenecen a ese centro, uno de los encargados de validar el prototipo inyectable.

En el campamento pioneril de la Granjita de Siboney, concebido para infestados por dengue, falleció otra mujer que, presuntamente, dio positivo al Covid-19, contagió a 15 niños y recibió un tratamiento equivocado.

Yaitelín, una de las madres, dijo que su hija “fue ingresada de urgencia en la sala de terapia, debido a que hizo reacción al interferón”. Días después supo que “se trató de un error y fue víctima del esquematismo con que aplican los protocolos sanitarios para frenar las cadenas de propagación del virus”.

En la noche del 30 de enero, DIARIO DE CUBA confirmó que en el Hospital Provincial Saturnino Lora no se están haciendo autopsias. Tampoco se autoriza la incineración de cadáveres porque el crematorio local no da abasto.

“La situación con las defunciones es caótica”

Al filo de la 1:00 AM, del 31 de enero, una empleada de la funeraria Bartolomé Masó reconoció con absoluto desenfado que “la situación con las defunciones es caótica, pues hay que colocar hasta dos féretros en cada sala para garantizar los velatorios”.

“Eso es sin contar a los muertos de la pandemia”, dijo la funcionaria mostrando una lista con diez difuntos en el Hospital Ambrosio Grillo y 23 en el Juan Bruno Zayas, que “esperan para ser incinerados”

“Tenemos que priorizarlos porque no hay capacidad para conservarlos y pueden propagar la enfermedad”, dijo.

Ante los reclamos y denuncias de uno de los dolientes, otra trabajadora explicó: “Nosotros no somos los responsables. Al igual que a usted, nos molesta el engaño”.

Los fallecidos por coronavirus se creman junto a sus pertenencias y por el momento los restos no se entregan a los familiares. Solo se devuelven los relojes, el móvil y muy contadas prendas luego de desinfestarlas”, precisó la trabajadora.

La situación en hospitales y morgues contrasta con las bajas cifras de muertes por Covid-19 que reporta el Gobierno. El irrespeto con que las autoridades intentan imponer la mentira lacera la credibilidad y perjudica a todos, en especial a la salud pública cubana.

Trabajadores del cementerio de Santa Ifigenia dijeron que jamás habían visto una cantidad de defunciones tan grande, al punto que, por falta de espacio en las bóvedas y los nichos colectivos, en el mes de enero hubo que desviar sepelios hacia los poblados de El Caney, El Cristo y El Cobre.

En la tarde del 1 de febrero permanecían en los cuerpos de guardia de los policlínicos Ramón López Peña, del reparto Chicharrones, y el José Martí, de la comunidad de edificios multifamiliares del mismo nombre, alrededor de 60 pacientes con test rápidos positivos, debido a que no había capacidad en los 26 centros de aislamiento del territorio.

Muchos llevaban hasta tres días de espera, mientras que a otros, como el octogenario Manuel Torres Quintana, con un marcapasos y una obstrucción pulmonar crónica (conocida como EPOC), le indicaron en horas de la madrugada que se fuera a pie para su casa y esperara allí por la ambulancia.

Como consecuencia del hacinamiento, los contagiados se mezclaban con familiares y amistades que acudían a los centros de salud en busca de que les hicieran un PCR, pero por estar asintomáticos no podían acceder al examen. Algunos “resolvían” mintiendo sobre los síntomas.

Al cierre de enero, todos los PCR atrasados de Santiago de Cuba fueron desestimados. Además, no había sido informado que 22 estudiantes de Ciencias Médicas contrajeron la enfermedad durante el pesquisaje.

En los últimos diez días el territorio acumula 1.239 pacientes positivos. De ellos, unos 70 tienen PCR persistentes, lo que apunta a la presencia de una cepa más fuerte.

Según informaron las autoridades, 79 niños reciben atención en el Infantil Norte, incluida una de 13 años de edad reportada de grave. Esa instalación es una “fortaleza”, luego de que se filtrara el deceso de un menor, que el MINSAP niega.

Cientos de cuadras permanecen cerradas en Santiago de Cuba, donde alrededor de 400 focos continúan activos, lo que impide contener la propagación y mantiene colapsados los centros de aislamiento.

Aunque Miguel Díaz-Canel indicó disminuir el tiempo de entrega de los PCR, todavía los resultados se demoran más de 100 horas.

La falta de higiene es otra arista de la crisis epidemiológica en la provincia, que en breve abrirá los hoteles Versalles, San Juan, Las Américas y Costa Morena para la atención de los turistas, mientras que en la academia de béisbol y otros lugares donde los ciclos de suministro de agua demoran más de diez días, asistirán a los cubanos.

CubaNet

APLP denuncia 17 agresiones a periodistas cubanos en el mes de enero

APLP denuncia 17 agresiones a periodistas cubanos en el mes de enero

“Los atentados a la libertad de prensa y de expresión son permanentes. El régimen viola de forma impúdica su propia Constitución”, denunció APLP

MINCULT Alpidio Alonso periodistas
Foto 27N

MIAMI, Estados Unidos.- La Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP) denunció en su más reciente informe, correspondiente a enero de 2021, un total de 17 agresiones a periodistas independientes, entre los que se encuentran 9 hombre y 8 mujeres.

“Los atentados a la libertad de prensa y de expresión son permanentes. El régimen viola de forma impúdica su propia Constitución”, dijo la asociación, que recordó la posibilidad de que existan, más allá de los contabilizados en su informe, otros casos de agresiones por parte del gobierno cubano.

A continuación, enumeramos los periodistas independientes cubanos que fueron agredidos, acosados o detenidos arbitrariamente por el régimen castrista:

Héctor Luis Valdés Cocho: La Habana, periodista de ADNCuba. Fecha de los incidentes: Días 4, 27. Fue expulsado de la vivienda que arrendaba por presiones de la policía política al arrendatario. Arrestado de manera violenta el 27 de enero junto a otros colegas, casi una treintena de jóvenes artistas y escritores, en las afueras del Ministerio de Cultura.

Lázaro Yuri Valle Roca, Eralidyz Frómeta Polanco: La Habana, periodistas freelancers. Fecha del incidente: Día 7. “Un oficial de la Seguridad del Estado (Policía Política), que ni siquiera dijo su falso nombre, nos comunicó que teníamos un Acta de Advertencia por Instigación a Delinquir, algo que no firmamos”.

Iliana Hernández: La Habana, periodista de CiberCuba. Fecha de los incidentes: Días 7 y 27. Citada personalmente por el jefe de sector de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de su zona de residencia para un lugar conocido como La Casona. Desde el día 27 está en detención domiciliar, aunque ninguna autoridad judicial lo ha ordenado.

Yoani Sánchez: La Habana, periodista de 14yMedio. Fecha del incidente: Día 12. Fue atacada en el Noticiero Nacional de Televisión, y calificada de mercenaria y de estar al servicio de Estados Unidos.

Laura Perdomo Pérez: Santa Clara, provincia Villa Clara, periodista freelancer. Fecha del incidente: Día 12. “El oficial que me interrogó, llamado Ernesto me dijo que no podía entrevistar a nadie en la calle, que yo era una mercenaria trabajando para dañar el prestigio de la revolución, y que, si veía publicado sobre eso, mi familia lo pagaría muy caro, que ellos sabían bien lo que a mi me dolía”.

Carlos Manuel Álvarez: La Habana, periodista de El Estornudo. Fecha del incidente: Día 13. Álvarez, junto a otras personas, fue víctima de la embestida del Noticiero Nacional de Televisión en un reportaje donde se atacó su integridad personal.

Rodrigo Alejo Paredes: Santa Clara, provincia Villa Clara, periodista freelancer. Fecha de los incidentes: Días 15 y 19. Fue arrestado por agentes de la Policía Política y la Policía Nacional Revolucionaria cuando pretendía cubrir una protesta de trabajadores por cuenta propia frente a la sede provincial del Partido Comunista (gobernante). “Me detuvieron al salir de mi casa, me introdujeron en un auto policial. Me liberaron cuatro horas después, cuando ya la protesta había concluido. Después recibí una citación para el día 19, para que me presentara ante la Seguridad del Estado y me amenazaron con meterme preso por mis actividades periodísticas”.

Yuniur Berges González: Bayamo, provincia Granma, periodista de: Observatorios de Derechos Económicos (España). Fecha de los incidentes: Días 18, 27. El capitán Leandro y primer teniente Miguel, lo citaron para la Unidad de Instrucción Provincial de los Delitos Contra la Seguridad del Estado. “Cuando llegué me dijeron que el teniente coronel Daniel, quien me había mandado a citar, no se encontraba, que me citarían nuevamente. No me han vuelto a citar. Pero el día 27 tuve seguimiento”.

Roberto Rodríguez Cardona: Bayamo, provincia Granma, periodista de CubaNet. Fecha del incidente: Día 19. Agentes del régimen quisieron obligarlo a presentarse una hora más tarde en la Unidad de Instrucción Provincial de los Delitos Contra la Seguridad del Estado. “Al exigirle mi derecho a ser informado de la citación con 24 horas de antelación, me amenazó con ser detenido”.

Yoe Suárez: La Habana, periodista de Diario de Cuba (España). Fecha del incidente: Día 26. Interrogado por tres oficiales de la Policía Política en la estación policial de Siboney. “El interrogatorio duró más de una hora, participaron los oficiales que dicen nombrarse René y Jhonatan, y otro que dijo ser especialista y llamarse José Antonio. El punto fueron mis publicaciones en redes, dijeron que yo había mantenido un perfil bajo, pero que hace un tiempo para acá mi activismo era mayor, preguntaron si tenía intención de emigrar, y calificaron a Diario de Cuba como ‘plataforma subversiva’, y que mientras siguiera escribiendo para Diario de Cuba continuaría ‘regulado’ (prohibición de salida del país). Cerraron diciendo que ´podían procesarme por ‘mercenarismo’”.

Luz Escobar: La Habana, periodista de 14yMedio (diario digital). Fecha del incidente: Día 26. Bajo arresto domiciliar durante cinco días, desde el 26 hasta el 31. La prohibición de salir de su casa se sostuvo con la vigilancia permanente de uno o dos agentes de la Policía Política en la entrada del edificio donde reside.

Camila Acosta: La Habana, periodista de CubaNet. Fecha del incidente: Día 27. Detenida sobre las nueve de la mañana cuando se dirigía a hacia el Ministerio de Cultura. La periodista fue arrestada por un agente de la Policía Política. El represor, se escucha en un video subido a las redes, amenazó a Acosta con procesarla por un delito de desacato. Fue conducida a la estación de Infanta y Manglar, municipio Centro Habana. El arresto se prolongó por varias horas.  A partir del día 27 y, hasta el cierre del mes, agentes de la Policía Política se mantuvieron apostados frente a la vivienda de la periodista para impedirle salir.

Mauricio Mendoza: La Habana, periodista de Diario de Cuba. Fecha del incidente: Día 27. Fue agredido mientras reportaba en directo por el ministro de Cultura Alpidio Alonso, en las afueras del MINCULT. Alonso de un manotazo le arrancó el teléfono celular. Tras ese hecho, fuerzas combinadas de la policía política y la Policía Nacional Revolucionaria, arrestaron, con violencia, a todos los presentes. Mendoza fue trasladado, junto a los demás jóvenes, a Infanta y Manglar, municipio Centro Habana, interrogado y amenazado con ser presentado a los tribunales por un delito contra la Seguridad del Estado.

Alfredo Martínez: La Habana, periodista de Tremenda Nota. Fecha del incidente: Día 27. Informó en redes sobre agresiones físicas sufridas durante el enfrentamiento de la Policía Política y funcionarios del Ministerio de Cultura contra artistas y periodistas concentrados frente a la sede de esa entidad gubernamental. Producto de las agresiones sufrió fractura en un dedo.

Yunier Gutiérrez: Camagüey, provincia Camagüey, periodista de Revista digital La Hora de Cuba. Fecha del incidente: Día 27. Arrestado con violencia en los sucesos ocurridos en áreas exteriores del Ministerio de Cultura.

María Matienzo: La Habana, periodista de CubaNet. Fecha del incidente: Día 28. Víctima de arresto domiciliar mediante la vigilancia de la Policía Política. La prohibición de salir fuera de su casa se inició el 28, después que la periodista reportara desde la vivienda del científico Oscar Casanella, el arresto del investigador la noche antes.

Otras violaciones a la libertad de expresión en enero:

Alfredo Cancio Iglesias. Santa Clara, provincia Villa Clara.

Bárbaro de Céspedes. Ciudad de Camagüey.

Ever Oscar Matos Leyva. Moa, provincia Holguín.

Juliana María García Claro. Santa Clara, provincia Villa Clara.

Luis Mario Niedas Hernández. Sancti Spíritus, provincia Sancti Spíritus.

Luis Roble. La Habana.

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Katherine Mojena Hernández

Luis Robles, el joven que protestó en San Rafael, inspira a miles de cubanos

Luis Robles, el joven que protestó en San Rafael, inspira a miles de cubanos

“Estoy segura que millones de ciudadanos que hoy también ansían un cambio, se sentirían identificados con Luis Robles”, dijo a CubaNet la activista Camila Remon.

MIAMI, Estados Unidos. – Desde Estados Unidos varios jóvenes artistas y activistas lanzaron recientemente una campaña por la liberación de Luis Robles Elizastigui, el cubano de 28 años que reclamó la liberación del rapero Denis Solís en el Boulevard de San Rafael, en La Habana.

Después del desalojo de los acuartelados del Movimiento San Isidro, Robles exigió la excarcelación de Solís desde uno de los puntos más céntricos de la capital cubana. Poco después fue arrestado a la fuerza por agentes del Ministerio del Interior, incluidos oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria y del cuerpo de élite conocido como “Avispas Negras”.

Ese mismo día le fue impuesta una multa de 1.000 pesos, por supuestamente “afear el ornato público”. Luego, las autoridades lo acusaron de “alteración del orden público, desacato y actos contra la Seguridad del Estado”.

Actualmente el régimen cubano mantiene a Robles en el centro penitenciario Combinado del Este a la espera de juicio, según fuentes cercanas al joven.

“Convocamos una acción urgente de solidaridad internacional, dentro y fuera de Cuba por la liberación inmediata de Luis Robles, el joven de San Rafael que realizó una protesta sublime, genuina y auténtica pidiendo la libertad para Denis Solís”, sostiene la campaña lanzada en Miami por la artista y activista Ana Olema.

Olema, también integrante de la dirección del Partido del Pueblo, invitó a todos los cubanos a tomarse una foto imitando a Luis Robles el día de su protesta.

“En unos pocos minutos este muchacho con mochila, mascarilla, gorro y un cartel hecho de una caja de cartón gritó ‘libertad’ mientras caminaba de un lado a otro. Y es eso lo que queremos recrear”, explicó.

La artista y activista calificó de “extraordinario” y “valiente” salir solo a la calle y llevar a cabo esta acción, sin pertenecer a ningún grupo opositor.

“Todos nuestros presos y presas políticas son sumamente importantes y la lucha por su liberación no puede cesar, pero el caso de Luis es diferente, porque está solo sin el amparo de ninguna organización”, indicó Olema.

Otra de las activistas que promueve la campaña es Amanda Sánchez, una joven cubana residente en Kentucky. “Hasta el momento hemos logrado sumar muchas personas de Estados Unidos y de Europa, pero es imprescindible que los cubanos dentro de la Isla también apoyen a este joven de todas las formas posibles”, dijo.

Luis Robles Elizastigui es natural de Guantánamo. Graduado de la especialidad de Informática, hasta el momento de su arresto se dedicaba a la electrónica. Tiene un hijo de un año que depende económicamente de él.

“No puedo imaginar el impacto que podría tener que Luis contara qué lo motivó a salir solo. Estoy segura que millones de ciudadanos que hoy también ansían un cambio, se sentirían identificados con él”, apuntó por su parte la joven Camila Remón, residente en Miami y miembro de un grupo recién fundado en apoyo al Movimiento San Isidro.

Luis Robles, presos políticos, Cuba, Miami

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Katherine Mojena Hernández

Miembro de la dirección nacional de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) Promotora de la iniciativa Cuba Decide. Equipo a cargo de la dirección y edición del sitio web Cuba te Cuenta

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14ymedio 2/5/2021

🗞🇨🇺⛅ Desde la Redacción de 14ymedio compartimos las noticias más importantes de este viernes:

🚧 *Cierran el Ministerio de Agricultura por un brote de covid* http://ow.ly/RB9K50DsxN3

✍️ *Trump, una parábola aleccionadora, un texto de opinión de Federico Hernández Aguilar*  http://ow.ly/OkPy50Dsp9q

⚒️ *Envían a Denis Solís a un campamento de trabajo en la mayor cárcel de Cuba* http://ow.ly/eVbX50DsHdu

📉 *Cuba sobrepasa los 30.000 contagios de covid desde el inicio de la pandemia*  http://ow.ly/nKpd50Ds5Lq

📸 *#fotodeldía Breve historia de un bache* http://ow.ly/b2wZ50DsvxF

📄 *Borrell pide retirar a Cuba de lista de países patrocinadores del terrorismo*  http://ow.ly/wXBp50DseX3

⚰️ *Una mujer muere asesinada por un arma de fuego a manos de su pareja* http://ow.ly/zFbr30rvDMR

🇪🇺 *La UE, preocupada por el avance de China en Latinoamérica* http://ow.ly/szPP50Ds6CU

📦 *La ayuda humanitaria en Venezuela, bajo ataque*  http://ow.ly/tl9p50Ds3Ev

🇪🇨 *La comunidad indígena: ¿Un factor de veto que muta en Ecuador?* http://ow.ly/GHbT50DsskB

🚫 *El emporio económico del Ejército birmano, bajo la amenaza de sanciones* http://ow.ly/I6eQ30rvIoV

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Tania Díaz Castro

“El bandido era yo”: ¿Quién era en verdad el niño Fidel Castro?

“El bandido era yo”: ¿Quién era en verdad el niño Fidel Castro?

Tras el anuncio de los Estudios de Animación del ICRT sobre la producción de unos dibujos animados acerca de la infancia de Fidel Castro, lo que interesa no es lo que abordarán, sino lo que omitirán.

Fidel Castro durante una visita a Birán, el lugar donde nació y creció (Foto: Radio Angulo)

LA HABANA, Cuba. – En días pasados, el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) de la Isla anunció que para este año sus Estudios de Animación tenían el proyecto de producir unos dibujos animados sobre la infancia de Fidel Castro.

Se trata, sin duda alguna, de continuar con el “lavado de cerebros” que durante más de 60 años se practica en las escuelas cubanas, controladas todas por la dictadura. Después de obligar a los niños a repetir a diario “Seremos como el Che”, al parecer es Fidel quien asume ahora el lugar del “guerrillero heroico”.

Pero, ¿cómo transcurrió la infancia de este dictador caribeño que, según los analistas más prominentes, fue un “loco e irracional”? De acuerdo con tales fuentes la destrucción sistemática de Cuba no fue un error, sino el premeditado diseño de un extraño ser humano, amante de la guerra cuando niño y defensor de la guerra nuclear después. Recuérdese que Fidel Castro acercó al mundo a un Armagedón: si los misiles soviéticos emplazados en Cuba hubieran estado bajo su control los habría disparado.

La vida de este niño fuera de lo común, al que en una ocasión un poeta consideró “iluminado”, no es otra cosa que la historia de un hombre que creció con grandes complejos y traumas.

En la introducción de su libro La victoria estratégica, el propio “Comandante en Jefe” aclara que solo al conocerse su infancia se comprendería el sentido de su vida, esto es, sus amores, sobre todo los secretos, su odio visceral hacia la familia, su aterrador sistema represivo contra los cubanos que no pensaban como él, las cárceles políticas, los miles de fusilamientos, la emigración masiva de los cubanos que huían del comunismo, el caso Ochoa, el papel de Cuba en el golpe de Estado de Chile, sus relaciones con los servicios secretos soviéticos, el miedo de Gorbachov a morir víctima de un atentado en Cuba, entre otros asuntos nada difundidos por los medios de propaganda del régimen o bien reescritos por la épica castrista, como siempre.

También confiesa el propio Fidel que “era bastante aficionado a las armas”, cuyo uso aprendió con las de su padre. Además, admiraba las aventuras bélicas de Alejandro Magno, por lo que pidió que cambiaran su segundo nombre (Hipólito) por el del emperador romano.

Cuenta además que a los 11 años le lanzó un pan con mantequilla a su profesor y que luego lo embistió con manos y pies. Según él mismo, aquel hecho se recordó en la escuela de jesuitas durante mucho tiempo. Cuando llegaron sus padres, citados de antemano, los maestros lo acusaron a él y a sus hermanos de tener un pésimo comportamiento: “Sus tres hijos son los tres bandidos más grandes que pasaron por esta escuela”, dijeron.

“Se suponía que el bandido era yo ―dice Fidel―, porque Raúl tenía apenas seis años y Ramón siempre se caracterizó por su bondad”. Precisamente, Ramón le reprochaba que diseccionara lagartijas con una hoja de afeitar, para después observar cómo batallones de hormigas cargaban con los restos de sus víctimas.

No hay dudas de que estuviera obsesionado por el espíritu de sacrificio: el suyo, pero también el de los demás. ¿No sufrieron en prisión durante largas décadas amigos suyos que lucharon junto a él, como Mario Chánez de Armas, Hubert Matos, Gustavo Arcos?

¿Los dibujos animados cocinados por el ICRT nos dejarán conocer de aquella carta que Fidel, a los 12 años, le dirigió al presidente Roosevelt, pidiendo los planos de una mina de hierro muy cercana a la casa de su padre, a cambio de 10 dólares? (Al final lo logró, cuando se hizo dueño de Cuba).

Poco después, amenazó a su madre con darle candela al hogar familiar si no lo complacía en sus deseos. Asustada, Lina se lo contó al esposo y este le respondió: “Complácelo, porque este hijo mío es capaz de hacerlo”.

Muchas son las historias de su infancia y temprana juventud que no se conocerán en los dibujos animados del ICRT. Por ejemplo, sus planes para asesinar al presidente Grau, su exilio de tres meses en Estados Unidos por sus rencillas con otros estudiantes universitarios, su relación con el gansterismo, entre incontables locuras que pasaron por su cabeza.

El analista e historiador cubano Servando González, un exoficial del Ministerio del Interior de Cuba que se exilió en 1981 en Estados Unidos, trató en su libro Secreto Fidel Castro: reconstrucción de un símbolo la personalidad del dictador. El autor, sin muchos rodeos, reconoce que Cuba está totalmente destruida por la culpa del “máximo líder”. La Isla, que en 1959 era el tercer país en desarrollo de América, hoy está por debajo de Haití.

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Tania Díaz Castro

Tania Díaz Castro nació en Camajuaní, Villaclara, en 1939. Estudió en una escuela de monjas. Sus primeros cuatro libros de poesía fueron publicados por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y dos por Linden Ediciones Line Press y ZV Lunaticas. A partir de 1964 trabajó como reportera en revistas y periódicos de Cuba y escribió durante ocho años guiones de radio en el ICRT entre 1977 y
1983 y en 1992 y 1993, cronicas sobre la historia de China en el
periódico Kwong Wah Po, del Barrio Chino de La Habana. En 1989 y 1990 sufrió prisión por pedir un Plebiscito a Fidel Castro. Comenzó a trabajar en CubaNet en 1998 y vive con sus perros y gatos en Santa Fe, comunidad habanera.

Orlando Freire Santana

¿Para qué asociarse a una Cooperativa de Créditos y Servicios?

¿Para qué asociarse a una Cooperativa de Créditos y Servicios?

Con frecuencia se viola el reglamento de las Cooperativas de Créditos y Servicios, con el consiguiente perjuicio para sus asociados

cooperativas Cuba
Foto Radio Camoa

LA HABANA, Cuba.- Las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) en la agricultura cubana son instituciones que agrupan a propietarios de tierras —a diferencia de otras formas cooperativas, siguen siendo dueños de las tierras tras la integración a esa propiedad de grupo— con el objetivo de lograr un mejor acceso a insumos y materias primas vendidas por el Estado.

Y aunque la integración de los campesinos a las CCS es voluntaria, ello no elimina las presiones gubernamentales para que los productores individuales se integren a esas cooperativas. Por supuesto, de esa manera las autoridades podrían controlar mejor a esos campesinos, al tiempo que les inoculan el mensaje político-ideológico.

Con fecha 24 de mayo de 2019, la Gaceta Oficial de la República publicó el Decreto-Ley 365 “De las Cooperativas Agropecuarias”, el cual contiene el reglamento para el funcionamiento de las CCS, así como también el de las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), y las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA).

El artículo 37 del reglamento de las CCS dispone que “en el caso de las CCS, circulan por sus cuentas los ingresos de los cooperativistas por la venta de sus producciones, los que no forman parte del patrimonio de la cooperativa”.

Es decir, que la CCS comercializa las producciones de sus asociados, y el ingreso obtenido debe ser retribuido a estos, sin que pueda ser desviado ese importe para otros fines. Sin embargo, con frecuencia ese artículo es violado, con el consiguiente perjuicio para los asociados.

En su edición del domingo 24 de enero, el periódico Juventud Rebelde dio a conocer la queja de un asociado a una CCS (“¿Por qué no antes?”), debido a que un año y ocho meses después de que su cooperativa cobrara la venta de su producción a una entidad estatal, todavía la CCS no le había pagado a él.

La Junta Directiva de la CCS planteaba que no podía pagarle porque el dinero fue utilizado para saldar deudas que la cooperativa tenía con otras entidades. Una anomalía que hizo que el cooperativista sufriera un enorme peloteo al reclamar el dinero que le pertenecía. Acudió al Departamento de Atención a la Población del Gobierno y el Partido en su municipio (Perico, en la provincia de Matanzas), al delegado de la Agricultura, a la Fiscalía municipal, y a la delegación provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP). Al final de semejante tribulación se logró que el Banco concediese un crédito a la CCS para pagar la deuda contraída con el cooperativista.

Después de todo esto nos asalta la siguiente interrogante: ¿Y no sería mejor que el campesino en cuestión le hubiese vendido su producción directamente a la empresa estatal, sin que mediara en la transacción la CCS? ¡Cuánto malestar se hubiese ahorrado ese productor!

Lo cierto es que las fallas e ineficiencias de las cooperativas agropecuarias en Cuba han provocado un éxodo creciente entre sus asociados, que se refleja en el decrecimiento de esas entidades. De acuerdo con cifras emitidas por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), de 2 504 CCS existentes al final del 2014, la cantidad disminuyó a 2 468 al cierre de 2018. De igual manera disminuyeron las cantidades de UBPC y CPA en el país.

Y si tenemos en cuenta que las distintas formas cooperativas poseen cerca del 40% de la superficie cultivada de la nación, ello oficia como otra de las causas de la actual crisis en que se debate la agricultura cubana.

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Orlando Freire Santana

Orlando Freire. Matanzas, 1959. Licenciado en Economía. Ha publicado el libro de ensayos La evidencia de nuestro tiempo, Premio Vitral 2005, y la novela La sangre de la libertad, Premio Novelas de Gaveta Franz Kafka, 2008. También ganó los premios de Ensayo y Cuento de la revista El Disidente Universal, y el Premio de Ensayo de la revista Palabra Nueva.

Alberto Méndez Castelló

COVID-19 y la industria del socialismo en Cuba

COVID-19 y la industria del socialismo en Cuba

Lejos de estar entre los países que “han logrado controlar la pandemia”, Cuba se encuentra hoy con una inusitada dispersión del coronavirus, presente en todos los municipios de la nación, con excepción de Yateras, en Guantánamo

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(Foto: Reuters)

LAS TUNAS, Cuba. – El 17 de diciembre de 2020, en la Asamblea Nacional, el mandatario designado por Raúl Castro y el Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel, situó a Cuba entre los países que “han logrado controlar la pandemia”, afirmando: “eso sólo se explica porque hemos tenido más voluntad política, más solidaridad, y más justicia social. Más socialismo”.

“Para ilustrarlo con la rotundidad de las cifras”, Díaz-Canel aseguró en su discurso que “el país acumula 1 294 052 muestras realizadas, con 9 771 casos positivos, de los cuales lamentablemente han fallecido 137 personas”.

Según el Diccionario Enciclopédico editado por Larousse, triunfalismo es la “actitud u opinión exageradamente halagüeña que un individuo o una sociedad tienen de sí mismos, o de aquello que se anuncia o comenta”.

Y, nada menos que en el Día de San Lázaro, las palabras de Díaz-Canel fueron “exageradamente halagüeñas”, pues, para esa fecha, Cuba estaba muy lejos, y aún lo está, de haber logrado “controlar la pandemia”.

La pandemia de COVID-19 eclosionó en Cuba el 11 de marzo de 2020, en la ciudad de Trinidad, provincia Sancti Spíritus. Tres turistas italianos, provenientes de la región de Lombardía, fueron las primeras personas detectadas con el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en suelo cubano.

Antes del 3/11, incluso, en días posteriores a esa fecha, el triunfalismo de las autoridades en la Isla promocionaba un turismo saludable en un país libre de coronavirus.

Pero si 9 771 personas fueron diagnosticadas en Cuba con SARS-CoV-2 desde el 11 de marzo y hasta el 17 de diciembre, de las cuales fallecieron 137, “la rotundidad de las cifras”, según palabras de Díaz-Canel, lo desmienten: Ya para el 25 de enero, había diagnosticadas en Cuba 22 614 personas contagiadas y 200 fallecidos, esto es, en sólo 39 días, 12 843 contagios y 63 fallecimientos; algo así como 329 contagios diarios y más de un fallecido cada 24 horas.

Lejos de estar entre los países que “han logrado controlar la pandemia”, Cuba se encuentra hoy con una dispersión del coronavirus inusitada, presente en todos los municipios de la nación, excepto Yateras, en Guantánamo; esto en un país de 11 millones de habitantes, 2 043 620 de ellos personas de avanzada edad y múltiples padecimientos, con riesgos de enfermar gravemente y morir en caso de contagio.

Reseñando los conceptos de “paciente de alto riesgo” para COVID-19, el 23 de marzo de 2020, cuando el 30% de las muertes ocurrían en hogares de ancianos, medios de prensa británicos informaban que las autoridades estaban tomando medidas sanitarias preventivas con un millón y medio de personas en Inglaterra, por tener “riesgo de enfermedad grave e ingreso al hospital”. Pero las medidas preventivas llegaron tarde: Reino Unido es el primer país europeo en superar las 100 000 muertes por COVID-19.

Coincidentemente, el propio 23 de marzo de 2020 publicamos en Cubanet el artículo Cuba, un país envejecido expuesto al coronavirus, donde alertamos: “Según especialistas, las personas mayores de 60 años, sobre todo si presentan patologías crónicas de tipo cardiovascular u otros factores de riesgo como hipertensión, diabetes, tabaquismo, enfermedades respiratorias, cáncer o están inmunodeprimidos, tienen un mayor riesgo ante el coronavirus”.

“En 2018 fallecieron en Cuba por enfermedades cardíacas 25 684 personas, la mayoría mayores de 60 años. Los tumores malignos provocaron 24 902 muertes, las enfermedades cerebrovasculares 9 891 y las neumonías, concurrentes con esta pandemia, y son la cuarta causa de muerte entre los cubanos, provocaron 8 248 fallecimientos”.

“¿Qué sucederá entonces con la envejecida población cubana, potencialmente en riesgo, si el coronavirus se propaga en ella?”, preguntamos el 23 de marzo de 2020, pero no fue hasta el pasado 26 de enero, luego de 10 meses de pandemia, que las autoridades cubanas actualizaron el protocolo para el manejo clínico de la COVID-19 y la atención diferenciada a los pacientes de “alto riesgo”, por su muy posible transición a la gravedad y muerte.

La actualización del protocolo clínico es bienvenida, pero llega demorada en un rebrote en progresión. Si en diciembre 3 675 personas resultaron positivas a COVID-19, entre el 1ro y el 27 de enero pasados, la cifra creció a 11 383 diagnosticados con el SARS-CoV-2, de los cuales 58 fallecieron.

Desde el 11 de marzo de 2020 hasta el pasado 29 de enero, la cifra ascendía a 24 764 personas diagnosticadas con el coronavirus y 210 fallecidos. Pero los récords de contagios suelen romperse de un día a otro: Si, al cierre del 25 de enero el mayor número de infectados durante toda la pandemia fue de 786 personas, ya al día siguiente los contagiados en 24 horas ascendían a 825.

Triunfalistas, los hacedores de discursos dicen, “sabemos hacer las cosas”. Pero el curso de la pandemia, con un rebrote imparable durante el primer mes de 2021, muestra que el manejo de la COVID-19 en Cuba ha sido errático y, en no pocas circunstancias, falto de estrategia.

Si, antes y en días posteriores al 3/11, el cierre de las fronteras y con ella el arribo de fuentes de contagio fue supeditado a la adquisición de divisas por concepto de turismo, al reabrir el país el pasado diciembre, quienes dicen “sabemos hacer las cosas” fueron laxos.

Mientras el mundo civilizado es riguroso en sus fronteras, en Cuba -donde la represión a opositores políticos, comerciantes privados, a ladrones y a ciudadanos honestos es enmascarada con el “delito de propagación de epidemia”, multas y cárcel-, el régimen permitió el arribo de miles de viajeros, sin molestarse en exigirles una autenticación de sanidad fiable.

Y por si esas no fueran suficientes negligencias, demoraron más de 10 meses para diferenciar el manejo del paciente de alto riesgo de las personas saludables. Cuando rectificaron el protocolo ineficiente, entonces lo publicitaron como un éxito de la medicina cubana.

Ese es el encadenamiento de la industria del socialismo en Cuba, construir o contribuir en la producción de descalabros para luego envolverlos con discursos triunfales.

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Alberto Méndez Castelló

Alberto Méndez Castelló (Puerto Padre, Oriente, Cuba 1956)
Licenciado en Derecho y en Ciencias penales, graduado de nivel superior en Dirección Operativa. Aunque oficial del Ministerio del Interior desde muy joven, incongruencias profesionales con su pensamiento ético le hicieron abandonar por decisión propia esa institución en 1989 para dedicarse a la agricultura, la literatura y el periodismo. Nominado al Premio de Novela “Plaza Mayor 2003” en San Juan Puerto Rico, y al Internacional de Cuentos “ Max Aub 2006” en Valencia, España. Su novela “Bucaneros” puede encontrarse en Amazon.

René Gómez Manzano

Sanción a Navalny: ¿Inicio del fin de Putin?

Sanción a Navalny: ¿Inicio del fin de Putin?

La nueva pena dictada contra el líder opositor ruso parece augurar el aumento de la oposición a la dictadura “putinesca”

Alexéi Navalny durante la vista oral en su contra (Foto. Reuters)

LA HABANA, Cuba. – Para este periodista, escribir de nuevo sobre el líder opositor ruso Alexéi Navalny constituye, más que un deber, una obligación moral, un verdadero imperativo categórico. Máxime ahora, ante la orden judicial de mantenerlo encarcelado durante un período adicional de casi tres años, que acaba de ser dictada y anunciada en Moscú.

Mis anteriores incursiones en esos temas han estado motivadas por situaciones que han sido noticia en la prensa mundial: el intento de envenenamiento con “Novichok”, un arma biológica de la era soviética; la solidaridad de la Alemania libre, cuyos médicos lograron salvarle la vida; la identificación, por el mismo Navalny, de sus asesinos; la confesión que, con gran astucia, logró arrancar a uno de estos; el arresto arbitrario que sufrió el pasado 17 de enero al regresar a su Patria.

De todo lo anterior se ha enterado la opinión pública internacional, pero también la de Rusia. El dictador Putin controla por completo la prensa escrita, televisiva y radial del inmenso país, pero las redes sociales y el “potro salvaje del Internet” están al alcance de sus ciudadanos. Y las presentaciones del líder democrático, que suelen comenzar por la sencilla frase “Saludos, soy Navalny”, han sido vistas por decenas de millones de sus compatriotas.

Con su incesante persecución, el actual inquilino del imponente Kremlin moscovita está tentando la suerte. El intento de asesinato ordenado por él no provocó reacciones mayores; las denuncias de la corrupción

“putinesca” o las realizadas (¡con nombres y apellidos!) contra los sicarios encargados de ejecutar y encubrir el crimen, despertó enorme interés, mas no acciones ciudadanas concretas. Pero el arresto del líder a su retorno a Moscú ha movilizado a decenas de miles de compatriotas que han protestado cada fin de semana en ciudades de todo el gigantesco país.

Ahora, los obsecuentes tribunales rusos (los mismos que no se han dado por enterados de las documentadas denuncias públicas de la intentona homicida) sí han procedido… ¡contra Navalny! Primero, al disponer que fuese detenido al regresar a su Patria por haber infringido —afirman ellos— las reglas de la libertad condicional a él otorgada con ocasión de una sanción anterior (la cual, según la Corte Europea de Derechos Humanos, es “ilegal y arbitraria” y fue impuesta “por motivaciones políticas”).

(Conforme a la torcida interpretación de la Ley —¡es menester darle algún nombre!— que hacen los juristas al servicio incondicional de Putin, el hecho de encontrarse en estado de coma, debatiéndose entre la vida y la muerte, ¡no eximía a Navalny de su obligación de concurrir religiosamente a firmar en el libro de acusados en libertad condicional!…).

Pero este martes se dio la noticia que llueve sobre mojado: no contentos con el arresto del político opositor a su llegada al aeropuerto moscovita de Sheremétievo, ahora, tras un nuevo proceso espurio, una corte dispone que don Alexéi permanezca tras las rejas durante casi tres años más. Las palabras que Navalny pronunció desde la caja de cristal en la que permaneció encerrado durante la audiencia son lapidarias: “Me castigan por sobrevivir a un intento de asesinato ordenado por Putin”.

El político de 44 años no vaciló en ridiculizar al dictador. Después de recordar a grandes personajes de la historia rusa, como Alejandro el Libertador y Yaroslav el Sabio, lanzó su estocada: “Ahora tenemos a Vladimir el Envenenador de Calzoncillos (una referencia a la prenda íntima en la que —se supone— fue untado el veneno que casi mata al líder opositor).

También declaró —con total acierto, creo— que el sentido de su encarcelamiento no es castigarlo a él, sino tratar de infundir miedo a sus partidarios; a los mismos que, enfrentando golpizas y detenciones arbitrarias, han permanecido en plazas y calles de las ciudades rusas para denunciar el atropello. “Esto es una demostración de debilidad, no de fortaleza”, sentenció Navalny.

Y todo esto, en presencia de la veintena de embajadores extranjeros que mostraron la solidaridad de sus respectivos países asistiendo a la farsa judicial. El prestigioso The Washington Post, en un editorial, pide a los países libres que muestren un respaldo más tangible: “Putin se ha dedicado a explotar las debilidades en los sistemas  democráticos. Este es el momento de devolverle el favor”, plantea el influyente diario.

Repito: con su actuar, Vladimir Putin está tentando la suerte. Creo que, lejos de aplacar el descontento popular, la nueva sentencia sólo logrará intensificar las manifestaciones. En lugar de las decenas de miles que hasta ahora han salido de sus casas, cabe pensar en que, en lo adelante, los que protesten serán cientos de miles, si no millones. ¡Ojalá así sea! Para bien de la justicia, de la gran Rusia y de la causa de la libertad y la democracia en todo el mundo.

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René Gómez Manzano

(La Habana, 1943). Graduado en Derecho (Moscú y La Habana). Abogado de bufetes colectivos y del Tribunal Supremo. Presidente de la Corriente Agramontista. Coordinador de Concilio Cubano. Miembro del Grupo de los Cuatro. Preso de conciencia (1997-2000 y 2005-2007). Dirigente de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil. Ha recibido premios de la SIP, Concilio Cubano, la Fundación HispanoCubana y la Asociación de Abogados Norteamericanos (ABA), así como el Premio Ludovic Trarieux. Actualmente es miembro de la Mesa de Coordinación del Encuentro Nacional Cubano

Luis Cino

Ministros energúmenos y diplomáticos gamberros

Ministros energúmenos y diplomáticos gamberros

En el castrismo siempre han abundado los energúmenos. Aun entre los ministros. Incluso en el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se supone que debieran primar la diplomacia, el tacto y la cordura.

(Foto: CubaNet)

LA HABANA, Cuba. – Los zocotrocos abundan en el régimen continuista. No se cansan de decir disparates y hacer papelazos. Lo mismo hablan de limones y avestruces que de tripas y gallinas decrépitas. Pero el espectáculo del manotazo que el pasado 27 de enero dio Alpidio Alonso, quien, paradójicamente, es el ministro de Cultura y hasta escribe poesía, no tiene nombre. Mejor dicho: sí tiene nombre, tiene varios, pero todos demasiado feos.

Tan repulsivo fue el comportamiento de Alpidio Alonso que hizo parecer policía bueno a su viceministro Fernando Rojas, quien, esta vez, en lugar de amenazar con trompones, invitó a los manifestantes a entrar a la ratonera para dialogar, o escucharles el monólogo a él, el ministro y sus segundones, que lo mismo dan un teque que un gaznatón.

Pero no debemos asombrarnos. En el castrismo siempre han abundado los energúmenos. Aun entre los ministros. Incluso en el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se supone que debieran primar la diplomacia, el tacto y la cordura.

No han sido precisamente esas las características de los cancilleres –llamémosles así- de la diplomacia castrista. Ni siquiera las tuvo Raúl Roa García, único funcionario de ese rango digno de titularse así.

A Roa, a quien llamaban “el canciller de la dignidad”, le tocó un tiempo muy difícil: el de la invasión de Bahía de Cochinos y la Crisis de los Misiles. En aquellas circunstancias, defendió al régimen de Fidel Castro como un gato patas arriba. A menudo, incurrió en exabruptos, como cuando en memorable ocasión, en la ONU, calificó a los diplomáticos que representaban al gobierno norteamericano ante el organismo internacional con el muy castizo “hideputas”.

Eran cosas de la Guerra Fría. Nikita Khrushchev, en el mismo escenario y en la misma época, exasperado, se quitó un zapato y aporreó la mesa.

Ni remotamente Roberto Robaina tenía la cultura de Roa. Pero Robertico, como lo llamaba cariñosamente el Máximo Líder, fue cualquier cosa menos aburrido. Con su bigote y su blazer ajustado, parecía un cantante de salsa. Cuando dirigía la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), en medio del hambre y los apagones del Período Especial, trató de potabilizar el envejecido discurso oficial para la juventud. Lo tradujo en populacheras consignas que llenaron muros, camisetas y pancartas. Organizó multitudinarios conciertos de trovadores y timberos en la Plaza de la Revolución.

Pero como ministro de relaciones exteriores, Robaina se quedó corto. Dicen que se involucró en episodios de corrupción. Acabó tronado, en pijama, como pintor, vendiendo sus cuadros en dólares.

A Robaina lo sustituyó en el MINREX el monótono Felipe Pérez Roque. Lo escogió el Máximo Líder, que lo llamaba Felipito, por ser quien mejor interpretaba su pensamiento. Al menos eso dijo Fidel al momento de designarlo. Años después, cuando lo tronaron, le reprochó haberse dejado empalagar por “las mieles del poder”. Pero, en su tiempo como canciller, parece que interpretaba fielmente los designios fidelistas, porque, como un robot parlante, no se apartaba una línea del guión original que le escribía el Jefe.

Pérez Roque, aunque vestía trajes caros, recordaba a uno de los cerditos de Rebelión en la Granja. A falta de argumentos, hacía muecas y prodigaba epítetos e insultos. Una vez bufó y se agarró la bragueta porque lo interpelaron en la capital francesa acerca de los 75 presos de la ola represiva de la primavera del año 2003, a él que no se cansaba de repetir que eran “mercenarios que conspiraban al servicio del gobierno norteamericano”.

El mayor disparate de Pérez Roque fue cuando anunció estar dispuesto a que Cuba renunciara a su bandera y se integrara a Venezuela, como si fuera la isla Margarita, en una Confederación Bolivariana.

No obstante, pese a sus dislates, Pérez Roque cosechó más triunfos para el régimen castrista que Raúl Roa. Los tiempos de Roa fueron los del aislamiento de Cuba de la arena internacional. Bajo Pérez Roque, se produjeron las primeras votaciones mayoritarias en la ONU contra el embargo norteamericano, la admisión de Cuba en el Consejo de Derechos Humanos y el levantamiento de la Posición Común de la Unión Europea a cambio de promesas que solo se creyó -o se hizo el que las creía- Miguel Ángel Moratinos, el entonces canciller español.

Si Pérez Roque y su sucesor Bruno Rodríguez Parrilla, otro ventrílocuo, han tenido éxito con su diplomacia gamberra y los escándalos solariegos en la ONU y primero en el Consejo y luego en la Comisión de Derechos Humanos, se debe a que han contado con la complicidad de políticos, empresarios, inversionistas e intelectuales de izquierda de Europa y Latinoamérica, e incluso de los Estados Unidos. Algunos fueron oportunamente sobornados, chantajeados o “convencidos” por los agentes de influencia del régimen castrista. A ellos se suma la complicidad pasiva de ingenuos e indiferentes, sus interlocutores idóneos.

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Luis Cino

Luis Cino Álvarez (La Habana, 1956).
Trabajó como profesor de inglés, en la construcción y la agricultura.
Se inició en la prensa independiente en 1998. Entre 2002 y la primavera de 2003 perteneció al consejo de redacción de la revista De Cuba. Fue subdirector de Primavera Digital. Colaborador habitual de CubaNet desde 2003. Reside en Arroyo Naranjo. Sueña con poder dedicarse por entero y libre a escribir narrativa. Le apasionan los buenos libros, el mar, el jazz y los blues.