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COVID-19

El Covid-19 ha desatado la ‘tormenta perfecta’ para la economía de Cuba

DDC | Pinar del Río

La pandemia del Covid-19 ha desatado una “tormenta perfecta” para la economía y sociedad cubanas, al unirse la crisis sistémica que arrastra el país y la lentitud de las reformas, a circunstancias externas que han conducido a una situación sin vuelta atrás, diagnosticó un estudio realizado por nueve expertos del Centro de Estudios Convivencia (CEC)think tank independiente en Cuba.

En un extenso informe, economistas, sociólogos, politólogos, científicos y médicos sugirieron un grupo de estrategias y políticas públicas para enfrentar las secuelas del coronavirus en Cuba.

El estudio apuntó a la continuación del modelo de planificación central, dado que las reformas estructurales de Raúl Castro entre 2007 y 2017 no tuvieron éxito en mejorar la economía, y el “continuismo” de Miguel Díaz-Canel, que implica que no se profundicen los cambios necesarios para una reactivación, como el factor interno que complica la situación del país en el panorama que dejará la crisis sanitaria.

A ellos se suman la crisis de Venezuela y el consiguiente recorte de sus ventajosas relaciones económicas con La Habana; las sanciones impuestas por Donald Trump, que han reforzado el embargo de EEUU contra el Gobierno; y ahora la pandemia del nuevo coronavirus.

El grupo, integrado por los economistas Carmelo Mesa Lago, Omar Everleny Pérez Villanueva, Jorge Ignacio Guillén Martínez y Elías Amor Bravo; la socióloga Elaine Acosta González; el politólogo Dimas Castellanos Martí; el médico Rafael Sánchez; el microbiólogo Yoandy Izquierdo Toledo; y el líder católico Dagoberto Valdés Hernández, puntualizó también que las “medidas tomadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular y por el actual presidente han sido criticadas por la mayoría de los economistas cubanos como insuficientes, vagas y tímidas para enfrentar la crisis más seria desde los años 90 después de la caída de la URSS y el campo socialista.”

Las propuestas del informe partieron de considerar que “tras la crisis sanitaria vendrá una crisis económica grave, profunda y duradera” que tendría “magnitudes imposibles de gestionar sin una apertura estructural y cambios profundos del modelo económico.”

“La economía entrará en una recesión que se calcula entre un -3,7% en 2020 y hasta un -6% en 2021 porque los motores están apagados y la expansión fiscal no resulta posible, y por ello, la recesión se prolongará más tiempo en Cuba que en América Latina. La etapa de la postpandemia nos presentará el desafío de hacer los cambios estructurales inaplazables”, aseguró el diagnóstico.

Por ello, además de una reforma del sistema sanitario que permita tanto controlar la enfermedad como crear condiciones para enfrentar nuevos brotes y otras epidemias, el estudio sugiere medidas concretas en el orden económico.

“En general, existe consenso sobre la necesidad de destrabar las fuerzas productivas; ampliar el sector privado; privatizar algunas empresas ineficientes; reorganizar de una vez el entorno monetario y cambiario; generar mayores libertades económicas en cuanto a propiedad, comercio, inversiones y otras cuestiones clave; generar mayores espacios de mercado; afinar la regulación económica estatal; descentralizar el sector estatal; generar incentivos y mecanismos de gestión económica horizontales.”

El estudio, que además sugiere otorgar mayor participación a la sociedad civil en las creación de las políticas de la postpandemia, así como a implicar a los expertos de todas las tendencias, concluye que en Cuba “es perfectamente construible la coordinación necesaria para afrontar una reforma estructural y profunda del modelo económico, una reforma capaz de construir una sociedad próspera, sostenible y basada en los pilares de la justicia social y la equidad. Esta sería una verdadera y efectiva respuesta a la Covid-19 y sus potenciales impactos sobre la vida de los cubanos.”

2020-05-12T18:01:06+00:00