May 22, 2024

Díaz-Canel en su laberinto

Los últimos acontecimientos relacionados con el presidente designado despiertan dudas e interrogantes

René Gómez Manzano

lunes, 19 de junio, 2023 5:53 pm

en Opinión

LA HABANA, Cuba. — Es natural que las más recientes incidencias en la actividad del señor Miguel Díaz-Canel Bermúdez despierten el interés de sus compatriotas. Estamos hablando del villareño que fue exaltado a la Presidencia de la República de Cuba por el voto de apenas 605 conciudadanos. Con ello estableció —al menos, en nuestro entorno geográfico-cultural— un récord que rompió hace unas semanas, al ser ratificado en el alto cargo por sólo 470.

Entre esos sucesos recientes descuella la interpelación que le hizo una mujer al coincidir con él durante la gira que realizó el primer mandatario por zonas del oriente cubano afectadas por las recientes lluvias e inundaciones. La señora tuvo la ocasión de abordarlo cuando el helicóptero que lo transportaba arribó a Jiguaní, cabecera municipal de la actual provincia de Granma.

Según 14yMedio, la dama enrostró al mandamás “la situación deplorable en la que viven varias familias y citó el caso de un ex combatiente”. De este último, al que caracterizó como “caso social”, la jiguanisera explicó que “duerme en una hamaca y en una casa que se está cayendo”.

Hasta aquí, no hay nada particular que señalar. Si acaso, la decisión de la mujer que, en lugar de limitarse a decir las cosas que un mayimbe visitante desea escuchar, se anima a hacerle una petición más específica. De ese modo, ella se convirtió en portavoz de algunos de las muchas personas que en Cuba vegetan en la miseria. La señora tuvo más suerte, sí (al ver frente a frente al Presidente); pero también más presencia de ánimo.

Lo que me sorprendió en este caso fue la respuesta que le dio Díaz-Canel. Por un momento, me retrotraje a los tiempos del fundador de la dinastía castrista, y especulé: ¿Qué habría hecho el “Máximo Líder” al verse en una situación análoga? Para empezar, habría empezado por ordenar a alguno de sus muchos cachanchanes la inmediata entrega de un colchón con su correspondiente cama al “excombatiente” de marras.